Cómo limpiar el disipador de calor del CPU (Parte II)

En la primera parte de este tutorial, describimos el funcionamiento del sistema de disipación de calor del CPU, y cómo preparar el ordenador para el proceso de limpieza. En esta segunda parte, describiremos paso a paso, el proceso de mantenimiento y limpieza del disipador de calor del CPU.Disipador de calor

Retirando el disipador 

Luego de tener abierto el CPU, retiraremos el procesador de la placa madre. Para ello, debemos estar atentos al tipo de disipador, retirar los ajustes y sacarlo con mucho cuidado, sin esfuerzo, ya que podría dañar nuestra placa madre y por ende, a todo el ordenador. Previamente, debemos haber desconectado el ventilador (cooler) de la placa madre, en el caso de que nuestro disipador cuente con cooler (mayoritariamente, todos cuentan con uno).

Una vez que retiremos el procesador, hay que desmontarlo, retiramos con un desarmador (destornillador) el ventilador o cooler y lo colocamos sobre un paño seco y justo al lado, colocamos el disipador como tal (la placa metálica con las laminas de disipación). Recuerden que mientras más grandes las láminas, más grande el área de transferencia de calor y más rápido será el enfriamiento. Ya estamos listos para el proceso de mantenimiento al detalle.

Disipador sucio desarmado

Limpiando el cooler 

Ahora, es momento de retirar todo el polvo del cooler, nos ayudaremos con un pincel o brocha fina y dejaremos las aspas del ventilador sin nada de polvo, es un proceso que puede durar un buen rato, así que a tener paciencia. Podemos engrasar el mecanismo del cooler, con aceite del tipo 3 en 1, retirando el sticker del centro y colocando unas gotas sobre el pequeño motor, para mantenerlo en buen estado. Luego, retocamos la limpieza con un paño húmedo en las aspas y partes de plástico y la secamos con un paño seco y limpio. Ahora nuestro cooler está en perfecto estado.

Limpiando el resto del disipador 

Con ayuda de la brocha o el pincel retiramos toda impureza, pelusa y polvo de las láminas de disipación de calor y de los tubos y láminas de cobre. Podemos ayudarnos con aire comprimido o con una pequeña aspiradora, luego, podemos lavar el artefacto y secarlo por completo. Ya tenemos limpio todo el disipador.

Sacando el disipador

Colocando nuevamente el disipador 

Con un hisopo y algo de alcohol o líquido de limpieza para artefactos electrónicos, retiramos la pasta térmica seca de la superficie del procesador. Luego, colocamos con el otro lado del hisopo, algo de pasta térmica sobre la supercifie del disipador, para fomentar la transferencia de calor.

Colocamos nuevamente el cooler sobre el disipador y lo instalamos nuevamente sobre el procesador, sin forzarlo, lo ajustamos y conectamos el cooler a la placa madre. Ya estamos listos, para cerrar el CPU, y volver a conectar todo, notaremos que el ordenador se esfuerza menos e incluso hará menos ruido, lo cual, es indicativo que está funcionando a la perfección.