¿Cuando cambiar mi tarjeta de video?

La tarjeta de video es uno de los dispositivos más importantes que tiene nuestro ordenador, pues sin esta no podríamos estar disfrutando de cada una de las imágenes que podemos apreciar en la pantalla de nuestro equipo.

 

Es así que, dependiendo del trabajo que estemos realizando,  la tarjeta de video debe de tener algunas características especiales para que su eficiencia sea de lo mejor; asimismo, la tarjeta de video debe de guardar completa integración con cada una de las partes y piezas que conforman el ordenador para que el trabajo en conjunto también sea eficiente.

Si es que vemos que las imágenes mostradas en el monitor de nuestro ordenador están teniendo determinada falla, debemos empezar a analizar cada uno de los aspectos que dicha tarjeta de video puede tener. De esta manera, enumeraremos algunos de los factores que hay que tomar en cuenta para saber si nuestra tarjeta de video está trabajando bien, o si la integración de esta para con todas las partes y piezas del sistema están formando un conjunto compatible.

  • Revisar la cantidad de memoria gráfica que disponemos. Si queremos utilizar cada una de las ventajas y bondades que nos ofrece este sistema operativo, deberemos de tener más de 256 MB de memoria gráfica.
  • Analizar cuántas aplicaciones ejecutamos a la vez. Si somos de aquellos usuarios que interactuamos con cada una de las aplicaciones instaladas en el ordenador, posiblemente tengamos entre cinco a ocho aplicaciones ejecutadas al mismo tiempo, factor que restaría mucho la cantidad de memoria gráfica que disponemos. Es recomendable en este caso tener que hacer una ampliación de memoria RAM así como de memoria gráfica.
  • Administrar los dispositivos que tenemos en el ordenador. Si en nuestro equipo disponemos de muchas tarjetas instaladas a la placa madre, así como algunos discos duros dentro del entorno del ordenador, tomar en cuenta que en esta arquitectura del sistema la fuente de poder juega un papel muy importante al facilitar un tramo de energía a cada uno de los dispositivos, razón por la cual podría ser necesario cambiar a una fuente de poder más grande.
  • Revisar el estado físico de la tarjeta de video. Esta operación requiere mucho cuidado, ya que lo que intentaremos es conocer si es que hay un sobrecalentamiento en la tarjeta de video. Para esto tendremos que destapar a nuestro ordenador, y de manera muy cuidadosa acercar nuestro dedo hacia el disipador que se encuentra integrado en la tarjeta de video; si es que en esta acción el calor puede llegar a quemar tu dedo, irreparablemente necesitas cambiar la tarjeta gráfica.

Sobre el último punto mencionado, existen muchas explicaciones, siendo algunas de ellas orientadas hacia el trabajo excesivo que puede estar recibiendo la tarjeta gráfica por parte del usuario; otro factor puede ser que el disipador de dicha tarjeta no se encuentra trabajando de manera óptima y como último motivo de dicho sobrecalentamiento, puede ser  que la fuente de poder no este abasteciendo con suficiente energía libre a este dispositivo.

Es importante poder revisar que nuestro equipo y ordenador no se encuentre en un estado de sobrecalentamiento, para lo cual es necesario tener una distribución adecuada de los disipadores y ventiladores internos que se encuentran en el mismo, para que el aire caliente pueda fluir libremente hacia el exterior.