¿Cómo funciona un hosting?

Seguramente más de alguna vez escuchaste hablar de los hosting, un término informático que relacionamos con páginas web pero pocos entienden realmente qué son y su funcionamiento, además de confundirlos con otros tipos servicios relacionados al funcionamiento de la Internet y los sitios que allí conviven.

¿Qué es un hosting?

Un hosting es el espacio físico en donde se almacena un sitio o servicio web y desde el que se reciben y envían los datos necesarios para quienes entran a la página puedan cargarla e interactuar con ella.

Hosting que en español significa hospedaje, es un servicio donde justamente se hospeda o aloja el sitio web en servidores ya sea dedicados o compartidos, además de conectarlos con la red.

Existen varias empresas de hosting como por ejemplo Hostinger que ofrecen todo lo que se necesita para que una página tenga presencia en Internet y sea visible desde los navegadores.

Hosting y servidor no son exactamente lo mismo, los servidores son las máquinas físicas en donde se almacenan los archivos recibiendo y enviando y los datos desde allí, el hosting es la compañía que entrega el servicio completo incluyendo las funciones extra que los webmasters necesitan como soporte técnico, plataformas de trabajo, seguridad y respaldos entre otros.

¿Cuál es la diferencia entre el hosting y dominio web?

Existe una confusión entre hosting y dominio web, los dominios son los nombres de cada sitio, por ejemplo culturación.com y, el hosting es el servicio que permite que quienes escriben la dirección de culturación en su navegador accedan al sitio.

El tener un dominio no basta para que una página esté en Internet, ya que este debe asociarse al hosting que es donde realmente se ubican los archivos que componen el sitio y el sistema tecnológico para que los datos que llegan al navegador y se muestran como una página, puedan salir desde el server y llegar a los dispositivos de las personas.

Los nombres de dominio, según sea su sufijo, es decir .com, .net, .es, .com.ar, etc son administrados por diferentes organizaciones y, quién quiere usarlos para su página web los alquila.

Una vez que se alquila un dominio web, ya sea por uno o más años, es necesario vincular ese dominio web con la dirección IP del hosting en donde el sitio está almacenado. Se podría decir que el dominio fuese la dirección de una casa y el hosting la casa propiamente tal a la que quieres ir.

Puedes alquilar y contratar un servicio de hosting y dominio web por separado o aprovechar y tomar ambos de manera conjunta, no todos los hosting ofrecen nombres de dominio, pero suelen asociarse con organizaciones capaces de proveerlos.

¿Cómo funciona un hosting?

Un hosting se compone tanto de los servidores que almacenan los archivos que constituyen una página web y todos los servicios que permiten que un dispositivo pueda entrar a la página, visualizarla e interactuar con ella.

Cada sitio web alojado en un servicio de hosting está asociado a una dirección IP, que no es lo mismo que el nombre de dominio, ya que se trata de un conjunto de números.

Cuando una persona hace clic en un enlace o escribe la dirección del sitio en su navegador, este se conecta a un DNS (Servidor de nombres de dominio), el cual traduce la dirección a la IP correspondiente al servidor.

Al recibir la petición de acceso, el servidor envía los paquetes de datos correspondientes al sitio los cuales son visualizados como páginas web desde la computadora o dispositivo móvil de la persona que pidió ingresar.

¿Qué tipos de hosting existen?

No todos los servicios de hosting son iguales, existen diferentes alternativas y hay tres que son las más comunes:

  • Hosting dedicado: Se trata de un servicio en el que el servidor en el cual se almacenan y desde el que se transmiten los datos solo aloja un sitio web. Generalmente se utilizan para página con una gran cantidad de contenido y tráfico.
  • Hosting compartido: Es un servicio de hosting en donde varios sitios comparten el mismo servidor, incluyendo no solo el disco sino que su memoria RAM y procesador entre otras. Si bien cada sitio tiene su propia IP, el tráfico o fallas que tengan los otros pueden incidir en su funcionamiento.
  • Hosting virtual privado: En este tipo de hosting varios sitios pueden residir en mismo servidor, pero este se divide de tal forma que crea un ambiente único y separado para cada web por lo que por más que se comparta físicamente un mismo disco, RAM o procesador, lo que haga uno no afecta al otro.

Por ejemplo, si uno de los sitios almacenados en este tipo de servicio tiene un alza en su tráfico, no colapsa ni afecta el funcionamiento del resto ya que los recursos están claramente divididos.

El hosting dedicado es el más costoso de todos y el compartido el más barato, pero si quieres un sitio que funcione bien sin gastar cantidades exorbitantes de dinero, los hosting virtuales privados son actualmente la mejor opción considerando precio y calidad.