Análisis de la batería de un portátil (II)

Lo que hemos mencionado en un artículo anterior sobre el análisis de una batería en el ordenador portátil, hace referencia a las recomendaciones que determinados especialistas y técnicos informáticos llegan a hacer para que la vida útil de esta no se pierda en el camino.

Pero también hay que tomar en cuenta que nosotros como usuarios malgastamos esa vida útil que la batería de un ordenador portátil tiene, ya que como bien sabemos que la arquitectura de un sistema informático depende grandemente del equilibrio que se guarde en el trabajo realizado tanto por el software como por el hardware.

Sólo por dar un pequeño ejemplo, si un usuario necesita escribir un texto que no implique muchos elementos, y que solamente se lo requiera a manera de texto plano y sin formato, no hay necesidad de ejecutar a una aplicación tan grande como Microsoft Office, ya que tranquilamente podríamos trabajar con él “editor de textos” o inclusive con el WordPad. Las aplicaciones consumen recursos realmente gigantescos y monstruosos del sistema operativo, lo cual se ve reflejado en el consumo de la energía que viene de la batería del equipo. De esta manera, si utilizamos aplicaciones sencillas, siempre y cuando sea posible, nuestro batería realmente tendrá un nivel de vida útil bastante largo a nuestro beneficio; la explicación del desgaste en un consumo como se ha mencionado en este párrafo, está en que la misma se sobrecalentará demasiado si es que está siendo forzada a realizar un trabajo demasiado especializado por parte de alguna aplicación profesional.

Es así que para aquellos usuarios que tienen cerca de 30 programas abiertos al mismo tiempo, deben de considerar que esto es un desgaste para su batería. Si hablamos de ordenadores portátiles, entonces estamos hablando también de una pantalla que consume indiscriminadamente la energía de su batería; por ello es recomendable bajar el nivel del brillo al máximo siempre cuando sea posible. Es allí donde entendemos la administración de energía que nos propone Microsoft Windows, de que si dejamos en un momento determinado nuestro ordenador completamente solo, es mejor que éste se ponga a descansar con un salvapantallas así como que sus discos duros puedan desactivarse de forma automática.